lunes, 25 de diciembre de 2017

Tercera semana de diciembre. Doble ciego






Lunes 18 de diciembre
El título de esta hebdomadaria recopilación (Doble ciego) no viene dado por la cantidad de droga consumida en estas fechas, sino por una manera de testar que consiste en que el investigador tampoco sepa cuál es el producto real y cuál el placebo. Para conseguir, en teoría, resultados objetivos, aunque seamos conscientes, ¡ay!, de que la realidad es inaprensible. 












Martes 19 de diciembre
Se dan dos condiciones para que esta viñeta tenga sentido: hay un festival de Magia en Castilla y León y se están aprobando los presupuestos del año. Ilusorias (de ilusión y apariencia va toda la semana) actividades ambas que este año coinciden en el tiempo.













Miércoles 20 de diciembre
Lo dicho. ¿Para qué comprobar, prever o estudiar si la gente se traga enormes mondongos, así, sin salpimentar...












Jueves 21 de diciembre
Prosigue la subrepticia campaña mañueca que trata de convencernos de que este señor, aparentemente ubicuo, es fenomenal. El sucesor del presidente Vicente. Mientras, pues se suceden las catástrofes. Qué más da.











Viernes 22 de diciembre
Fueron las elecciones catalanas. Y el solsticio (o Sol inmóvil) de invierno. En Cataluña ganó ampliamente la derecha. Y los días van a ser más largos. O se nos van a hacer.









Sábado 23 de diciembre
Más sobre las horrendas consecuencias de las decisiones que tomamos. 












Domingo 24 de diciembre
El anual timo fiscal y matemático de la lotería que nos extrae una enorme cantidad de dinero que debería enjugar el déficit y garantizar enormes pensiones, pero que desaparece misteriosamente. Mmmm... me ha quedado la semana un tanto descorazonadora. Parece que no confío en mis semejantes. O que no crea en tener alguno.













5 comentarios:

  1. La pesca en el mar se extingue, pero en tierra... ¡hay que ver cómo pican!
    (Es todo lo que puedo aportar, así, en plan villancico, a estos señalados festorros)

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  2. Por desgracia, esos seres que ve usted deambulando por la calle somos sus semejantes. No creo que le sirva de consuelo, pero no se preocupe: no somos semejantes al 100%. Salvo en el caso de gemelos, claro.

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    Respuestas
    1. No mis semejantes, sino versiones mejores de mí mismo, amigo mío. Y el que deambula soy yo. Ustedes caminan con un propósito. Habitualmente el de trabajar y afanarse. O ir a Ikea. Dios os bendiga. Felices fiestas.

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    2. ¡Eh, eh! A mi nadie me mete en Ikea si no es con una orden judicial y por la fuerza. Para las salpicaduras del hisopo, mi impermeable marca Bertrand Russel (de venta en librerías... en las que queden). Os deseo lo mejor, pero sobre todo que cada cual descubra por sí mismo de qué se trata (en realidad).

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