domingo, 14 de febrero de 2016

Segunda semana de febrero. La mano de goma

Lunes 8 de febrero de 2016
Orgullo y satisfacción por haberse gastado la pasta que nos van extrayendo. Prácticamente toda. Bravo, bravo. 






Martes 9 de febrero de 2016
La vieja tesis de que los responsables (ji, ji, ji) políticos intentan traernos el progreso y la bonanza, pero nuestro imprevisible y travieso comportamiento se lo impide.






Miércoles 10 de febrero de 2016
Coinciden unos cuantos tontos cónclaves sobre ninguna cosa, que no ayudarán en nada a nadie nunca.








Jueves 11 de febrero de 2016
Esto no tiene ni puta gracia. Castilla y León se había comprometido a amparar o acoger dos o tres. Ni eso.





Viernes 12 de febrero de 2016
Un juez tronado (léase su auto sobre el asunto) de Madrid mete en la cárcel durante cinco días a dos titiriteros (¡y les requisa las marionetas!) por representar una obra crítica precisamente con esos comportamientos. La reacción de la prensa no se hace esperar y publica todo tipo de especulaciones, conclusiones y estupideces. Estamos rodeados. Al mismo tiempo nuestros políticos han divulgado numerosas declaraciones de patrimonio delirantes. Resulta que no tienen un duro, oiga. Como nadie esperaba que dijeran la verdad precisamente en esta área, pues no pasa nada.





Sábado 13 de febrero de 2016
Supongo que reformar el Estatuto de Autonomía es más fácil que desarrollarlo o cumplirlo. Lo de reformarlo, en temas bastante abstractos, tampoco se llevará a cabo. Por lo menos de momento. Pero lo hablan y lo pasean.





Domingo 14 de febrero de 2016
Einstein tenía razón. Es el único que tenía razón. Sólo Einstein. Que predijo estas ondas (en realidad para rellenar una de sus ecuaciones) hace noventa y ocho años. Todos los demás no hacemos más que el pardal.